domingo, 28 de junio de 2009

Desvario numero 7; Orfeo

«¡Ay, Orfeo! --decía ya en su casaAugusto, dándole la leche a aquel--. ¡Ay, Orfeo! Di el gran paso, el paso decisivo; entré en su hogar, entré en el santuario. ¿Sabes lo que es dar un paso decisivo? Los vientos de la fortuna nos empujan y nuestros pasos son decisivos todos. ¿Nuestros? ¿Son nuestros esos pasos?Caminamos, Orfeo mío, por una selva enmarañada y bravía, sin senderos. El sendero nos lo hacemos con los pies según caminamos a la ventura. Hay quien cree seguir una estrella; yo creo seguir una doble estrella, melliza. Y esa estrella no es sino la proyección misma del sendero al cielo, la proyección del azar.

»¡Un paso decisivo! Y dime, Orfeo, ¿que necesidad hay de que haya un Dios ni un mundo ni nada? ¿Por qué ha de haber algo? ¿No te parece que esa idea de la necesidad no es sino la forma suprema que el azar toma en nuestra mente?

»¿De donde ha brotado Eugenia? ¿Es ella una creación mía o soy creación suya yo?, ¿o somos los dos creacionies mutuas, ella de mí y yo de ella? ¿No es acaso todo creación de cada cosa u cada cosa creación de todo? ¿Y que es la creación?, ¿Que eres tú, Orfeo? ¿Que soy yo?

» Muchas veces se me ha ocurrido pensar, Orfeo, que yo no soy, e iba por la calle antojándoseme que los demás no me veían. Y otras veces he fantaseado que no me veían como yo, y que mientras yo me creía ir formalmente, con toda compostura, estaba, sin saberlo, haciendo el payaso, y los demás riéndose y burlándose de mí. ¿No te ha ocurrido alguna vez a ti esto, Orfeo? Aunque no, porque tú eres joven todavía y no tienes experiencia de la vida. Además, eres perro...

»Pero, dime, Orfeo, ¿no se os ocurrirá alguna vez a los perros creeros hombres, así como ha habido hombres que se han creído perros?

» Pero, dime, Orfeo, qué vida, sobre todo desde que murió mi madre! Cada hora me llega empujada por las horas que le predecieron; no he conocido el porvenir. ahora que empeizo a vislumbrarlo me parece que se me va a comvertir en pasado. Eugenia es ya casi un recuerdo para mí. Estos días que pasan... este día este eterno día que pasa... deslizándose en niebla de aburrimiento. Hoy como ayer, mañana como hoy. Mira, Orfeo, mira la ceniza que dejó mi padre en aquel cenicero...

»Esta es la revelación de la eternidad, Orfeo, de la terrible eternidad.
Cuando el hombre se queda a solas y cierra los ojos al porvenir, al ensueño, se le revela el abismo pavoroso de la eternidad. La eternidad no es porvenir. Cuando morimos nos da la muerte media vuelta en nuestra órbita y emprendemos la marcha hacia atrás, hacia el pasado, hacia lo que fue. Y así, sin término, devanando la madeja de nuestro destino, deshaciendo todo el infinito que en una eternidad nos ha hecho, caminando a la nada, sin llegar nunca a ella, pues que ella nunca fue.


»Por debajo de esta corriente de nuestra existencia, por dentro de ella, hay otra corriente en sentido contrario; aquí vamos del ayer al mañana, allí se va del mañana al ayer. Se teje y se desteje a un tiempo. Y de vez en cuando nos llegan hálitos, vahos y hasta rumores misteriosos de ese otro mundo, de ese interior de nuestro mundo. Las entrañas de la historia son una contrahistoria, es un proceso inverso al que ella sigue. El río subterráneo va del mar a la fuente.


»Y ahora me brillan en el cielo de mi soledad los dos ojos de Eugenia. Me brillan con el resplandor de las lágrimas de mi madre. Y me hacen creer que existo, ¡dulce ilusión! Amo, ergo sum! Este amor, Orfeo, es como lluvia bienhechora en que se deshace y concreta la niebla de la existencia. Gracias al amor siento al alma de bulto, la toco. Empieza a dolerme en su cogollo mismo el alma, gracias al amor, Orfeo. Y el alma misma, ¿qué es sino amor, sino dolor encarnado?

»Vienen los días y van los días y el amor queda. Allá dentro, muy dentro, en las entrañas de las cosas se rozan y friegan la corriente de este mundo con la contraria corriente del otro, y de este roce y friega viene el más triste y el más dulce de los dolores: el de vivir.»Mira, Orfeo, las lizas, mira la urdimbre, mira cómo la trama ya viene con la lanzadera, mira cómo juegan las primideras; pero, dime, ¿dónde está el enjullo a que se arrolla la tela de nuestra existencia, dónde?

»Como Orfeo no había visto nunca un telar, es muy difí cil que entendiera a su amo. Pero mirándole a los ojos mientras hablaba adivinaba su sentir.

-Niebla, Miguel de Unamuno



sábado, 13 de junio de 2009

Desvario numero 6; Sé que existes, vacio




Otro fin de semana igual que el anterior; vacío.
Así me encontraba yo, vacía; ya nada tenia sentido para mí, yo me había convertido en una casa abandonada y declarada en ruinas.
Mi vida, sin él, se encontraba vacía.


Sí que era verdad que había pasado el tiempo, y que el comedor estaba algo mejor, pero solo el comedor; sólo una estancia y todo lo demás seguía como siempre.

Me alejé del banco donde se encontraba la gente con la que estaba pasando la noche. Ellos reían y se divertían. A veces acompañaban tales diversiones con algún tipo de estupefaciente, también me ofrecían, pero llegue a un punto en el que estaba borracha de sentimientos incontenibles y ebria de alcohol... ya todo lo que entrará por mi cuerpo se resbalaba por las tuberías de mis venas...

Sin darme cuenta empecé a andar, me daba igual a donde fuesen a parar mis pies, simplemente quería alejarme.
No dije ni adiós, aunque tampoco les había dicho hola.


Empecé a sentirme paranoica, todo me recordaba a él; el suelo por el que ambos habíamos andamos, esa cafetería en la que quedábamos, el simple aire que ambos respirábamos … todo mientras andaba me recordaba a su ausencia.

Alcé la mirada...y vi aquel edificio.

Me di cuenta en el instante de donde estaba, me pregunte de inmediato en que cama de ese edificio fui tan feliz, que balcón debía mirar para saberlo
...Pero no quería recordarlo.

Es curioso... provad algún día a andar sin rumbo...acabareis llegando a algún parque en el que jugabais cuando erais niños, a algún bar donde reísteis, a cualquier sitios en los que vuestros cerebros hallan disfrutado, algún sitio donde querríais volver.

Di una patada en los ladrillos del edificio con todas mis fuerzas, intentando demolerlos junto a mis recuerdos ya olvidados.
Los miré con odio, los odié, les volví a patear y ya por último los acaricié con dulzura…
¿Cómo algo que me hacía tanto daño podía haberme hecho tan feliz?

Seguí mi camino, me puse a escuchar la música de mi móvil para hacer el viaje un poco mas ameno.

Me gusta ponerlo en aleatorio porque nunca sé que canción quiero escuchar hasta que lleva una media de diez segundos, en la que la reconozco y decido dejarme llevar por ella y su mensaje o pasarla y despreciarla...
Ya sabéis...si no te aporta nada, ¿para qué la quieres?

Para mi dicha o desdicha sonó tu canción. Si que me aportaba algo, pero no estaba segura de querer aquello que me ofrecía.
Miré a mi alrededor, como queriendo encontrar a alguien o a algún porqué y apagué el móvil.

Seguí mi camino, pero era como estar en diferido...
...es el mecanismo del vacío...

Bucles, esferas, pompas y burbujas...vacío, aislarte.

Pasé por aquella calle en la que fui tan feliz y vi aquella frase pintada en la pared de al lado de su casa.
No quería recordarla… ni lo que significaba para mi, y menos para él.

Le di una patada.

Tenia ganas de llorar, pero nada me daba razones para hacerlo.

Vacío.

Él estaba con otra, ¿y qué? Yo también había estado con otros.
Le había olvidado, él me había olvidado, ¿porqué me dolía entonces su recuerdo?

Seguí caminando.

Mucho mas adelantado mi camino me paré al lado de un parque y pensé..¿cual de esos bancos era?
¿En cual de esos bancos fui tan feliz?No quería recordarlo...

Ya, cansada, me di cuenta de que estaba llegando a mi casa y para mi asombro veinte minutos antes, así que hice algo bastante extraño.
Me senté en uno de esos bancos.
Encendí mi móvil, puse la música, pero esta vez yo elegí la canción.
La escuché, me odié, le odié y acabé acurrucada en aquel banco.
No cabía duda, era ese banco.


Me levante y esta vez no le di una patada… ya no tenía fuerzas para dársela.


¿Qué mas da? Si total, a nadie le importa lo que escriba una niña borracha de ilusiones y de vinos a las 4:18 en un blog de mierda...

Vacío, tu y yo nos volveremos a encontrar, lo sé.

viernes, 12 de junio de 2009

Desvario numero 5; La niña india


De pequeño me impusieron las costumbres, me educaron para hombre adinerado... pero ahora prefiero ser un indio que un importante abogado.
Hay que dejar el camino social alquitranado porque en él se nos quedan pegadas las pezuñas. Hay que volar libre, al sol y al viento, repartiendo el amor que tengas dentro.
-Manolo Chinato.
...saca al niño que llebas dentro!
Si, yo prefiero ser una niña grande, os lo recomiendo.

desvario numero 4; tiempo


Esto es terrible, voy a acabar hablando del tiempo...

¿Pero que es el tiempo?

Segun la RAE, (entre unas 30 definiciones mas...) es una magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos, estableciendo un pasado, un presente y un futuro.
Pasado, presente y futuro...
Eso me recuerda al rey león... te dan un coscorron en la cabeza...AAH! eso es pasado...
...¡Pero si acaba de pasar!
Si...el tiempo puede llegar a ser muy difuso... pero es lo único que tenemos, nuestra unidad básica me atrevería a decir...
¿Y nosotros que hacemos con él?

Yo ahora mismo estoy gastando/perdiendo/utilizando mi tiempo en escribir esta bazofia.
Lo peor de el tema es que ustedes estan perdiendo/gastando/utilizando su valioso tiempo en leerla...
¿Pero que hacen, señores?

Pero como ya he dicho antes, el tiempo es muy difuso, para algunos será perder el tiempo, para otros gastarlo...

¿En las relaciones sin futuro se pierde el tiempo? ¿Pierdo el tiempo durmiendo, por ejemplo?
No, claro, es necesario...
Y lo de las relaciones tambien, ¿no?

Les invito a pensar lo que de verdad les motiva, lo que de verdad les ayudará... Les invito sin mas rodeos a no perder, a no malgastar, a no utilizar su tiempo si no a DISFRUTAR de él.

Reflexionen sobre el tiempo, pues tiempo es lo único que tienen, lo único que necesitan, lo único que gastan y calzan, lo único que se les escapa...Lo único que pierden señores...
Pero, solo si ustedes disponen de TIEMPO para hacerlo.

Dinamicen su tiempo, yo voy a empezar a hacerlo ahora, mejor tarde que nunca.



No ha sido tan terrible...después de todo las inclemencias del tiempo nos hacen hablar sobre el tiempo que hace...