
Se normalizaron los esquemas; todo vuelve a su sitio.
Yo a mis historias sin acabar, a mi compás de 3/8, a mis salidas nocturnas en busca de cenas de lujo (ya sabeis, filete de ternura con patatas), a mis cigarros a pachas, a mirar sin mirar y a no sentir ni un poquito.
Vuelvo al olvido, a que me tachen de facilona y me miren de reojo al pasar.
No escapo de ausencias y me lleno el vaso aun sabiendo a ciertas que cuando eche los cubitos todo se desbordara y tendré una nueva historia sobre noches sobrias que contar.
Intentare quedarme atónita al pasar por tu vera, aprendere a que me deje de doler esa palabra y dejaré de contar mas estrellas.
Me cansare de mirar a la Luna, eso esta claro.
Pasaré otra noche mas en vela contando lunares, mirando fijamente los minutos del reloj del movil, haber si por algún casual se enciende derrepente y me cuentas que todo va bien, que yo sigo aquí y tu no te has ido.
Se han normalizado los esquemas... pero no me acostumbro a que todo esté en su sitio.