
Lo que más temía la princesita de los reinos de Azufre era saber si su sueño era su realidad.
Esa era la mayor preocupación de la princesita...
Por fin la princesita lo entendió: no es que ella soñara todas las noches desde que tenia uso de la razón que era monstruo que destruía todo lo que le importaba, si no que la realidad es que ella era un monstruo que soñaba todas las noches que era una princesita a la que le importaba todo lo que destruía por las mañanas.
Entonces la princesita despertó, y con ella desaparecieron los Reinos de Azufre, el monstruo y ella misma.
La vida es sueño.
Esa era la mayor preocupación de la princesita...
Por fin la princesita lo entendió: no es que ella soñara todas las noches desde que tenia uso de la razón que era monstruo que destruía todo lo que le importaba, si no que la realidad es que ella era un monstruo que soñaba todas las noches que era una princesita a la que le importaba todo lo que destruía por las mañanas.
Entonces la princesita despertó, y con ella desaparecieron los Reinos de Azufre, el monstruo y ella misma.
La vida es sueño.
