-¿Tienes tiempo?
-Si.
-Sientate. Ahora voy a hablar y no quiero que me interrumpas, no quiero que hables hasta que termine...
Te miro de cerca, despacio, cada vez más, a tí, cada vez menos mios mis ojos, menos tuyos los tuyos, mas nuestros, mas de ambos...¡Y me acerco! ya no hay distancia, ya no existe el espacio entre tu mirada y lo mirado, entre tu, entre yo... sólo existe el pronombre nosotros.
Y me miras, y sin darte cuenta te estoy observando, tengo ojos en la espalda, ahora en las costillas, en mis manos...¡Y te acercas! y entonces aspiro el aire que no aguanta más entre tu mirada y la mia...y me doy cuenta de que...las leyes de la fisica que dicen que dos cuerpos no pueden a la vez ocupar el mismo espacio...se equivocan.
Pero en la realidad... yo te miro, pero tu... tu no me miras. Y entonces dejo tu mirada llena de miradas mias...
Ahora, me voy, y en cuanto salga por esa puerta podrás hablar.
(Pero no habló, porque no tenia nada más que decir...)

